¡INDEPENDENCIA, LIBERTAD, SOBERANÍA!

 

¡Independencia, libertad, soberanía!, ¡Viva la Virgen de Guadalupe!, son los clamores del grito de Dolores, Guanajuato, es el eco de un anhelo que estremece el corazón del pueblo mexicano. Sometido, avasallado, violentado en su espíritu, despertó de su letargo de tres siglos para proclamar la libertad como antorcha que alumbra el destino del género humano.

Miguel Hidalgo y Costilla, el cura, el sacerdote, encabeza el movimiento, es representativo de la Nueva España donde los criollos y los indígenas dependían de los españoles peninsulares. No pudo más sostenerse la distinción de clases y el usufructo de la fuerza del pueblo. La chispa de la Independencia estalló.

La fuerza del pueblo es como un cántaro que termina por rebozar…y explotó, la furia de la sangre exaltada rompió las paredes de su místico silencio y dijo: “Este es el suelo donde la nación mexicana ha erigido sus raíces, el centro del mundo donde palpita la verdad de nuestros héroes y la sangre derramada para hacerla fértil, grandiosa y ejemplo para todos”.

Los criollo encabezaron el movimiento armado; el pueblo indígena dispuesto a la muerte enfrentó a las fuerzas conservadoras para arrebatarles la victoria. Las batallas sangrientas dieron testimonio de la lealtad del pueblo mexicano a sus principios de libertad y justicia.

Independencia es identidad, es visión de la vida y del universo para luchar por el ideal de la grandeza de la patria, por el bienestar y la armonía de nuestras familias y nuestros hijos. Independencia es un trato igualitario entre naciones, pueblos y hombres para dar y recibir lo justo. Independencia es un principio de la historia que rige los fundamentos de nuestra vida nacional.

¡Viva Hidalgo, Viva Josefa Ortiz de Domínguez, Viva José María Morelos y Pavón!. Hoy tenemos una historia que alumbra nuestro camino a la consolidación de la nación mexicana. No podemos dejar de vivir nuestro pasado, allí están los fundamentos y los principios que rigen nuestra vida actual.

El México independiente nos da soberanía para regirnos con justicia, y en medio de la globalización tomar lo mejor que otras naciones ofrecen y dar de lo que somos: naturaleza, historia precolombina, producción agrícola y visión del porvenir.

Hoy somos independientes, libres y soberanos, un México que avanza, un México que teme verse en su identidad indígena, un México donde pueblo y Gobierno caminan con visión de progreso, un México donde la grandeza de nuestro pueblo es monumental.

Somos historia y voluntad, sangre y democracia, fuego que no apaga nadie, porque por encima de todo tenemos un espíritu forjado en la grandeza de nuestra Independencia y en la furia de nuestra Revolución. Esto es lo que somos: el alma de pedernal que arde en el fuego de la historia, en el presente, en el ayer y en nuestro porvenir… por siempre.

 

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