MARÍA CARLOTA AMALIA,

EMPERATRIZ DE MÉXICO


 

María Carlota Amalia, emperatriz de México, plasma la historia de la monarquía como una aventura romántica que concluye con la tristeza de una vida que se diluye en la tragedia. La realeza del Segundo Imperio Mexicano es una remembranza breve que concluyó con el fusilamiento de Maximiliano de Habsburgo y la locura de Carlota Amalia.

 

No fueron solamente las condiciones políticas de México en esos años, sino la realidad a la que se enfrentó la emperatriz al solicitar ayuda a la nobleza europea y al Papa Pío IX para tratar de salvar el trono de su marido. La negativa de la aristocracia y del Vaticano sumió a Carlota Amalia en los laberintos del desequilibrio mental que la acompañaría el resto de su vida.

 

Mujer inteligente que fue hija de los reyes de Bélgica, nieta de los reyes de Francia, prima de la reina de Inglaterra y cuñada del emperador de Austria, se erige como una altiva dama de las cortes europeas donde el refinamiento, los lujos interiores, los candelabros de cristal, los elegantes carruajes, los finos modales y los vestuarios suntuosos dan testimonio del esplendor de la vida aristocrática en la que nació y creció.

 

Carlota I, emperatriz de México, cuyo nombre completo es Marie Charlotte Amélie Augustine Victoire Clémentine Léopoldine de Saxe-Coburg (7 de junio de 1840-19 de enero de 1927) nace en Laeken, Bélgica siendo sus padres Leopoldo I y la princesa Luisa María de Francia. El 27 de julio de 1857, a los 17 años, contrae matrimonio con el archiduque de Austria, Fernando Maximiliano de Habsburgo convirtiéndose de esta manera en archiduquesa de Austria.

 

Después de una vida suntuaria y teniendo bajo su imperio el reino de Lombardía-Venecia, en Italia, reciben una comisión de conservadores que pretendían establecer la monarquía en México, entre ellos se recuerda a Juan Nepomuceno Almonte y José Pablo Martínez del Río, aunado a ello Napoleón III les ofrece encabezar el imperio mexicano por lo que aceptan la invitación.

 

El 10 de abril de 1864 fueron coronados tomando como residencia el Castillo de Chapultepec. Las condiciones políticas son adversas para la monarquía. En 1865 Carlota viaja a Europa para solicitar el apoyo de las cortes de París y Viena, y del Papa Pío IX. En 1866 Francia retira sus tropas de México, que resulta demoledor para las aspiraciones de la nobleza. Y el 19 de junio de 1867 Maximiliano es fusilado en el Cerro de las Campanas.

 

En tres años el imperio mexicano quedó reducido a cenizas, todas las ilusiones, todos los planes, todos los proyectos se redujeron a nada. Carlota Amalia ante su fracaso de gestiones de ayuda sufrió el impacto de la locura, la esquizofrenia nubló su lucidez y se apagaron sus sueños de establecer una monarquía mexicana.

 

Poco antes, en su viaje a Yucatán para conocer las condiciones de su reino dejó testimonio escrito de sus impresiones, algunas de ellas son: “Entre los hombres de Yucatán (Maximiliano) podrías escoger apuestos oficiales de ordenanza; algunos pudieran tomarse por alemanes”.

 

De Campeche, dice: “Todo esto (la alegre recepción) venía de gentes humildes, de marinos ignorantes procedentes de las clases pobres campechanas, y no de meridanos poéticos y cultos. Una observación que hice fue que allí se llega al corazón más directamente, pero por un camino menos florido que en Mérida”.

 

De Ciudad del Carmen expresó: “Este puerto está bien dotado de cónsules; aparte del ya mencionado (belga) hay un francés y un italiano, y todos bailaban las cuadrillas con mucho ánimo enfundados en sus fracs. La sociedad es bastante mezclada y menos yucateca”.

 

Por su enfermedad psicológica estuvo recluida en el castillo Chateau de Bouchot en Meise, Bélgica hasta su muerte el 19 de enero de 1927, a los 86 años de edad. Sus restos están depositados en la cripta de la iglesia de Laeken, Bruselas, Bélgica.

 

El escritor Fernando del Paso perpetuó en su libro “Noticias del Imperio” la vida de esta dama. La actriz canadiense Lori Hazine-Poisson dice de la puesta en escena de esta obra: “Cada público ha tenido su propia lectura de la obra, que para los belgas ella era belga; en cuanto a los franceses se trata de una historia que no les gusta, porque salieron mal parados; y para los mexicanos ella fue una colonizadora. Por eso, mi desafío es que cada persona encuentre algo más en ella y la reciba bien”.

 

            Bibliografía:

            biografíasyvidas.com

            es.wikipedia.org

            jornada.unam.mx

            mexicodesconocido.com.mx

            Fotografía: Óleo sobre tela de Franz Xaver Winterhalter. Cortesía de Wikipedia.

 

 

Volver

 

Página principal