HOLOCAUSTO, NUNCA MÁS


 

 

 

Segunda parte

 

            El 1 de mayo el pueblo de Israel recuerda a los seis millones de judíos muertos durante el holocausto haciendo sonar durante dos minutos las sirenas antiaéreas que suelen activarse en caso de guerra.

            En el Parlamento israelí se leyeron los nombres de las víctimas de “Shoá”, como se conoce en hebreo el holocausto, en un acto que se repitió en la Plaza del ghetto de Varsovia del Museo Yad Vashem situado en el monte Herzl de Jerusalén con la participación del primer ministro Ehud Olmert. Ahí seis sobrevivientes encendieron seis antorchas en recuerdo de los seis millones de víctimas judías durante el genocidio.

            Haciendo un poco de historia el antiguo pueblo de Israel estaba formado por 12 tribus, una de las cuales era la de Judá de donde proceden los judíos. De esta tribu elegida por el Dios hebreo habría de llegar el Mesías profetizado descendiendo del linaje de David.

            Jesús durante su proclamación del establecimiento de un reino espiritual de paz y vida eterna, dijo: “Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que son enviados a ella, ¡cuántas veces quise reunir a tus hijos como la gallina reúne sus pollitos debajo de sus alas, pero ustedes no lo quisieron!. Miren, su casa se les deja abandonada a ustedes, porque les digo: no me verán de ningún modo de aquí en adelante hasta que digan: ¡Bendito es el que viene en nombre de Jehová!”.

            Y así fue como los judíos se esparcieron por todo el mundo, principalmente Europa que durante los primeros siglos de vida cristiana, el periodo medieval, el renacimiento y en la época contemporánea aceptaba con reticencia a los judíos establecidos en sus pueblos y ciudades.

            El antisemitismo cobró fuerza durante los siglos XVIII y XIX y desembocó en la doctrina del Tercer Reich de Adolf Hitler que casi los desapareció del suelo europeo durante el holocausto.

            Después de terminada la Segunda Guerra Mundial los judíos regresaron a la tierra de los profetas y del Dios en el que todavía no creen: el Israel moderno que era parte de Palestina y que en 1948 las Naciones Unidas dividieron en un estado judío y un estado árabe.

            Algunos conceptos que adquirieron vigencia durante ese dramático episodio son los siguientes: Holocausto es una palabra de origen griego que significa “sacrificio por fuego”. El “antisemitismo” es un término divulgado por el periodista alemán Wilhelm Marr en 1879 que denota el odio a los judíos y a varias tendencias políticas liberales frecuentemente asociadas con los judíos.

            El movimiento Voelkish compuesto de filósofos, eruditos y artistas alemanes que veían el espíritu judío como ajeno a la cultura alemana formó la noción de este grupo como “no alemán”. El partido nazi fundado en 1919 y dirigido a partir de 1933 por Adolf Hitler dio una expresión política a las teorías del racismo. El libro de Hitler “Mein Kampf” (Mi lucha), incitaba a la eliminación de los judíos de Alemania.

            Otro neologismo es “genocidio”, creado por el abogado polaco Rafael Lemkin que significa matar un pueblo, raza o tribu. El 9 de diciembre de 1948 las Naciones Unidas aprobaron la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, y a partir de ese hecho se le dio uso oficial y legal a ese término que define la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso.

            Como parte de este genocidio el Tercer Reich puso en marcha el programa “Eutanasia” que consistió en asesinar en las cámaras de gas a 200 mil incapacitados físicos o mentales, ya que consideraban que la raza aria tenía como prototipo ser rubio, alto y de ojos azules.

            En 1933 había 25 mil Testigos de Jehová en Alemania que fueron prohibidos como organización ya que su credo religioso les prohíbe jurar servicio al Estado o prestar servicio en el ejército, se confiscó su literatura y perdieron su trabajo, pensiones y prestaciones sociales.

            Israel, Israel que nunca más tus hijos sucumban por decisiones políticas que encendieron tu dolor para contagiar como brisa negra a todas las naciones. Que salga el sol y alumbre tu destino. Llénate del amor y la paz que el espíritu bueno del mundo quiere para cada rincón de patria donde una paloma blanca surque en vuelo tranquilo las ciudades, selvas, ríos, bosques y praderas de flores y mariposas.

 

            Artículo basado en información de diversas páginas de Internet.

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