POESÍA DE POMUCH


 

 

 

 

 

Tenemos la alegría de presentar estos poemas que son el fruto del esfuerzo intelectual de un grupo de entusiastas y esforzados jóvenes, alumnos del primer año de la escuela preparatoria “Prof. Claudio Cortés Castro” de Pomuch.

 

Ante todo estos trabajos reflejan la sinceridad y la sencillez del espíritu de sus autores. Esperamos que esta sea una muestra de lo que se puede hacer al estimular el esfuerzo creativo y la aptitud literaria que yacen en el corazón de los jóvenes valores de esta tierra.

 

La libertad, el amor y la verdad son las tres luminarias sobre las cuales se fundamenta la creación literaria que brota de lo íntimo y esencial del alma de nuestros noveles escritores.

 

Esperamos que estos poemas que, con mucho entusiasmo y mucho cariño hemos realizado, sea bien recibido. Que la poesía se haga luz en el ámbito cultural de nuestro Municipio.

 

Pomuch, Hecelchakán, a 16 de Diciembre de 1992.

 

 

 

SOY

 María del Carmen Chablé Valle

 

 

Soy la imagen de tu amor,

amor que tanto me tienes

que por mí morir quisieras

para salvar nuestro amor.

 

Soy todo de ti:

tu vida, tu amor;

soy el día y la noche,

soy la fuente de tu amor.

 

Soy la llama que te enciende,

soy de ti un río

de aguas cristalinas

para que en mí

te puedas refrescar.

 

Soy de ti un poema

que habla de tu azul intimidad.

 

Soy una palabra

en la historia de tu amor.

 

 

 

QUIERO SER

 Adriana Fraz Euán

 

 

Yo quiero ser una estrella más

del inmenso cosmos

para darle brillo y colorido.

 

Yo quiero ser el astro rey

que con enorme poder luminoso

convierta las tinieblas

en luz de un nuevo mundo.

 

Yo quiero ser un haz de luz

para partir en dos mitades

la espesa oscuridad de la noche

que opaca la luz de las estrellas.

 

Yo quiero ser luz de luna,

un mundo más alegre y sonriente;

los ojos de una tierna niña

reflejando inocencia y ternura.

 

Yo quiero ser un faro

que refleje en tu alma

la luz de la verdad y del bien

para salvarte.

 

 

 

CAMINO AL CIELO

 Macedonio Collí Tuz

 

 

Cuando te veo

es como si viera una rosa

y voy hacia ti

tocándote los cabellos

y tus labios me dice: “Ven a mí”.

 

Oh, tus ojos,

tus labios de sandía,

tus mejillas de tela

y tus pechos dos montañas.

 

Tu belleza es como un arco iris,

tu falda de luto,

tus suspiros me elevan al cielo,

tus brazos y tus pies

son como ramas de un árbol.

 

Parece que me dices:

“Ven a mí que estoy en el cielo”.

 

Y yo levanto la vista

y ya no te veo,

miro mis manos

que han quedado como sangre,

las levanto y digo:

oh, Señor,

si pudiera ir al cielo

y encontrarla y gritarle:

“Tú eres mi rosa”.

 

 

 

QUISIERA

 María Teresa Fraz Euán

 

 

Quisiera ser un cardenal

para cantarte vida mía,

para pararme en tu ventanal

y decirte que siempre serás mío.

 

Quisiera ser mosquito

para entrar en tu pabellón

y decirte despacito:

amorcito corazón.

 

Quisiera ser paloma blanca,

paloma con seda en las alas

para ser tu paloma mensajera.

 

Quisiera ser mariposa

para volar en tu pensamiento

y posarme sobre tu rosa

y estar siempre en tu firmamento.

 

Quisiera ser león

y ser dueña de tu corazón

para decirte la razón

de estos versos que te escribo

con admiración.

 

 

 

LA VIDA

 Laura Beatriz Góngora Euán

 

 

En mi alma hay una sombra espesa,

dolorosos espinos en mi corazón;

desearía ser de la piedra la dureza

para no sentir amor ni pasión.

 

Ser como un ave que surca los cielos

alejándome del crudo y cruel invierno,

de la desolación de los hielos

y de la cárcel que tengo en mi corazón tierno.

 

Podría tener del áspid la traición

y del voraz león la fiereza

para clavarte una espina en el corazón

y sabe que de la roca no tienes dureza.

 

Pero sé que no puedo ni podré,

porque mi alma es sencilla como una paloma

y sé que con el tiempo olvidaré tus injusticias.

 

Entonces me sentiré como agua clara,

como lienzo transparente de una ninfa pura,

como un cristal

y sabré que sólo existe para mí la dulzura.

 

Será como si naciera en mi jardín un nuevo sol

y la tempestad se hubiera desvanecido,

será como si yo fuera un hermoso girasol.

 

Me siento un botón de rosa

que perfuma y embellece la vida

y como toda rosa

tengo espinas dolorosas,

pero como un sabio:

¡ya sé qué es la vida!.

 

 

 

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