MESOAMÉRICA


   

            Mesoamérica es el área de del continente americano donde se asentaron y florecieron pueblos con un gran desarrollo en su cultura que tuvieron características similares. Abarca desde el centro de México, el área de Tehuantepec, la Península de Yucatán, Belice, Guatemala, El Salvador, Honduras y parte de Costa Rica.

 

Algunos elementos característicos de estos pueblos son: el uso del calendario ritual de 260 días y el civil de 365 días, la construcción de pirámides, el cultivo del maíz, el frijol y la calabaza, la escritura ideográfica, la escultura de estelas, el juego de pelota, el politeísmo y una cosmovisión basada en la naturaleza.

 

Aunque el origen de estos pueblos datan de 2 mil o 3 mil años antes de Cristo se les clasifica en tres periodos importantes que son el preclásico, el clásico y el posclásico que van del 200 a. d. c. al 1600 d. d. c.

 

En el norte del hoy Estado de Campeche queda comprendido el Municipio de Hecelchakán con sus zonas arqueológicas de Xcalumkín (600 d.d.c.) y Jaina (300 d.d.c.).

 

En Mesoamérica surgieron pueblos muy importantes por su desarrollo cultural como Teotihuacan, Tenochtitlán, Tula, Montealbán, los olmecas; en la zona maya Chichén Itzá, Tulum, Uxmal, Calakmul, Palenque, Tikal, Uaxactún y Copán.

 

Comerciaban con cerámica, jade, cacao, especies marinas, plumas preciosas, obsidiana, algodón, tintes naturales y copal.

 

Mesoamérica son los pueblos del sol que en la naturaleza encontraron los sentimientos sagrados de sus dioses, en su pintura utilizaron lo que hoy conocemos como los colores primarios o elementales y su geometría tenía una relación con su mundo sagrado, su escritura era ideográfica y aún hoy día la escritura maya no ha sido descifrada.

 

En la Península de Yucatán no hay ríos ni corrientes de agua, pero hay muchos cenotes. Estos pueblos dependían en forma vital de la lluvia para hacer producir sus campos, los tiempos de sequía eran tiempos difíciles ya que no había producción y había que buscar otras formas de subsistir. El juego de pelota es un ritual de combate contra los dioses de la oscuridad para vencerlos y alcanzar la luz del dios solar.

 

En este contexto es que permanecen las raíces culturales de los actuales pueblos que descienden de las civilizaciones antiguas y las costumbres, la artesanía, las comidas, las lenguas maternas, las leyendas y una literatura originaria de esos días es la que permanece hasta hoy y dan identidad a los pueblos de México.

 

Por eso Hecelchakán se remonta hasta esos tiempos para vislumbrar su identidad que, unido a su mestizaje va fraguando lo que somos como pueblo: un Hecelchakán entre la luz y la oscuridad que avanza y toma lo mejor de los tiempos para ser un príncipe y una princesa caminando bajo el sol en la sucesión de las estaciones y los solsticios y equinoccios apresando en su amor la felicidad.

 

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