RELATOS DE MI PUEBLO


  

 

  

Efraín M. Pacheco García

 

Para mis nietos que siempre desean escuchar o leer leyendas

 

Lo que no se escribe o se graba se olvida o se entierra en el polvo del tiempo.

 

Gracias al interés del Ing. Juan Manuel Melken Díaz, Presidente del H. Ayuntamiento,

por fomentar la educación, la cultura y el deporte y actividades afines,

como la de dar a conocer lo nuestro; se ha hecho posible la edición de esta modesta obra,

que nació del pueblo a través de su tradición oral recogida por el suscrito.

expreso mi agradecimiento al H. Cabildo y personas que intervinieron

para que esto fuera posible.

 

Hecelchakán, Cam., 1998.

 

El Autor

 

PRESENTACIÓN

 

Toda obra literaria, en la forma y modalidad que se presente, busca la eternización del ser en su tránsito por la vida.

Escribir, es un poco jugar a ser Dios; es asirse al anhelo de divinidad que poseen las personas cuyos espíritus, no conformes con la materialidad de la época, desean elevarse y reintegrarse con su ausencia primigenia.

En el océano intangible de la literatura, los géneros del relato y la leyenda ocupan, y ocuparán, un lugar privilegiado, al ser estas dos formas literarias fieles depósitos de las más ricas tradiciones y costumbres de los pueblos, así como también elementos que forjan y construyen esa identidad que todo hombre, que se jacte de pertenecer al mundo, necesitan para poder existir.

Es en este sentido, que la presente obra “Relatos de mi pueblo” del Maestro Efraín Pacheco García, cuya amistad me honro en poseer, tiene el propósito de erigirse como un puente que une ese pasado mágico y fascinante del Hecelchakán no tan antiguo, con el presente promisorio de un pueblo que confiado en el conocimiento de sí mismo a través de su rica tradición oral y escrita, sabe que puede enfrentarse a los embates amnésicos de la vida moderna, ya que siempre podrá retornar a beber sus sorbos de identidad en los manantiales literarios donde la historia, los relatos y las leyendas brotan más puras.

Sirva pues, este breve y sencillo conducto, para felicitar al Maestro Pacheco, en su intento de mantener vivas las tradiciones de nuestro pueblo, en el entendido de que a través de su ágil y amena lectura, muchos campechanos que siempre han deseado escuchar o leer las leyendas del pasado, podrán tener la certeza de que en este libro, su anhelo de conocer nuestro rico patrimonio de origen, quedará orgullosamente satisfecho.

 

José Sahui Triay

 

INTRODUCCIÓN

 

Antes de la radio y la televisión, y más atrás de la luz eléctrica, era muy común en los hogares que la familia, alumbrada por la luz de un quinqué a veces o por el resplandor de la leña en el fogón, se reuniera después de la cena a conversar de hechos ocurridos en el tiempo o a escuchar narraciones de leyendas que pasaban de generación en generación.

Así, la tradición oral nos trajo el conocimiento de la Xtabay, el chivo brujo, la gallina y sus pollitos, el xichcal (ahorcado), etc.; leyendas que son propias de algún lugar o región.

En mi diario caminar por las tardes, aquí en mi ciudad Hecelchakán, he escuchado de viva voz de nuestros vecinos algunos relatos que aún no han sido escritos, y que merecen ser difundidos como parte de nuestra herencia vernácula.

 

            Fuente: Relatos de mi pueblo/Efraín M. Pacheco García. Primera edición 1998. Hecelchakán, Campeche, 50 Págs.