CUIDE LOS BILLETES


 

       “Con dinero hasta el perro baila”, “Poderoso caballero es don dinero”, “No compra la felicidad, pero ayuda en la vida”. Diversas son las alusiones populares acerca del dinero, por la influencia que tiene en la vida cotidiana de la sociedad.

             Las mujeres someten al papel moneda a tratamientos de papiroflexia al introducirlo en sus monederos en miniatura, como dice el refrán popular, “de todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar” o como pasajeros metidos a la fuerza en autobuses “piratas”, Sur o ATS.

             Hay individuos con complejo de ejecutivo, que por no poder contar con papel a la mano, lo utilizan para escribir el teléfono requerido o la dirección del familiar o amigo. Otros, simplemente por compulsión destructiva lo manchan con tinta indeleble o lo toman como servilletas para limpiarse las manos después de comer alguna golosina con exceso de sustancia azucarada,

             Por precepto de ley está prohibido fotocopiar a colores los billetes. Los bancos suelen anunciar, en sus fríos recintos de morgue y bóveda mortuoria, que no se aceptan los billetes rotos, manchados o mutilados. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público por la voraz demanda de las fauces del sistema emite billetes como tortillas y pan peleados por las amas de casa.

             Los coleccionistas ahora se conforman con mariposas, porque la inflación y el alto costo de la vida moderna ha convertido en un lujo de magnates guardar estéticamente, con marco y vidrio, billetes nacionales y extranjeros de distinta denominación.

             Los billetes de los abastecedores emiten un olor a sangre, rebaños de reses y morcilla. Muchas otoñales damas tienen el hábito de calentarlos, como huevos que se empollan en el brasier del escote.

             En fin, que el pago más sagrado, que fue el de Jesucristo, que pagó con el billete de su vida para saldar la deuda de la humanidad ha quedado reducido a un intercambio de billetes maltratados, manoseados y degradados por la ambición.

             Por favor, si no cuenta con un monedero o una billetera cómprese uno y conserve en buenas condiciones los billetes, que a diario estamos en contacto con ellos.

 

Volver

 

Página principal