LAS GRUTAS

 

 

 

Las grutas tienen obsidiana y oro,

son noches enredadas en la hiedra;

las trata el inframundo con decoro,

con lágrimas oscuras en la piedra.

 

Las grutas son mi espíritu desnudo,

parajes del infierno entre mis manos;

murciélagos en coro cruel y agudo

que lloran como ejército de enanos.

 

Es este mi dolor en sacrificio,

la flor de mi sepulcro iluminado

con luz y soledad de precipicio.

 

Después de mi agonía el universo

me da un amanecer de amor sagrado

con miles de palomas por mi esfuerzo.